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Cómo reparar una persiana

Saber cómo reparar una persiana puede librarnos de más de un apuro. En casa, cuando se estropea algo, debemos pensar en la manera de sacarlo adelante antes de sustituirlo por lo primero que hemos visto en la tienda. Las correderas, que se averían con mucha facilidad, pueden quedar perfectas en solo cuatro o cinco pasos pero debemos estar muy seguros sobre la manera en la que vamos a hacer las cosas y el tiempo que emplearemos en cada una de ellas. ¿Te ves capaz?

Posibles averías de una persiana

Existen varios aspectos por los que una persiana deja de funcionar. Si bien a veces nos encontramos con dos fallos de golpe, lo cierto es que debemos separar cacharro por partes para mirar desde dentro cuáles son los posibles problemas que ésta pueda tener. Sin que seamos expertos, con dos o tres técnicas tendremos de nuevo ese accesorio que tan bien nos viene para que nadie nos vea o estar protegidos de los vecinos que hay alrededor. A continuación, te dejamos con algunos desajustes comunes:

El cajón de la persiana

En el cajón de la persiana debe estar todo bien colocado y en su sitio. Como núcleo central del conjunto, desde aquí podremos acceder a cualquier otro apartado que se haya averiado o que nos esté dando problemas. Ubicado sobre la ventana, debemos quitar los tornillos de la tapa y hacer palanca con la punta de un destornillador plano. Aquí es importante que hagamos las cosas con cuidado y pero sobre todo que usemos guantes porque podemos cortarnos o hacernos rasguños.

Sustituir una lama

Una de las averías comunes que vemos cuando nos preguntamos cómo reparar una persiana está relacionada con la lama. Es muy probable que se haya enredado o roto por alguna parte y es por eso nosotros vamos a entrar en acción. Sacándola enrollada del cajón, la extendemos sobre la mesa o el suelo y tiramos de la lama que está rota. Ahora, por el carril desde el que tiramos de ésta, introducimos la otra y ajustamos las lengüetas. Por lo general, estos trozos tienen una medida estándar pero siempre podemos pedir que nos la corten con una sierra en la ferretería o bien hacerlo nosotros mismos.

Reparar los fletes de sujeción

Los fletes son las piezas que sujetan las lamas al eje. Aunque suelen ser muy resistentes pueden partirse y hacer que la persiana se descuelgue sin que nosotros la toquemos así que es importante tenerlos en cuenta. Para cambiarlos, en el caso de que se hayan roto, solo tendremos que sustituir el que hay por uno nuevo y disfrutar una vez más de todas las ventajas que nos da este instrumental al completo. En este apartado es importante saber que los fletes deben estar a una distancia más o menos equidistante para un correcto funcionamiento.

Apretar el eje

Apretar el eje también es una de esas tareas que responde a cómo reparar una persiana. De forma octogonal y metálica, éstos sirven para que los fletes se enganchen a sus ranures y le den buena movilidad en su funcionamiento. En el momento en que algo falla, decimos que la tenemos averiada y, en el 70% de las ocasiones es esta la razón. Desatornillándolos y viendo si lo podemos ajustar al completo puede que demos con la solución que hace tiempo estábamos esperando.

Sacar el eje de la persiana

En ocasiones no sirve con ajustar el eje de la persiana para que esta siga con su correcto funcionamiento. Para quitarlo de donde está debemos hacer presión hacia un lado hasta que ceda el muelle y podamos sacar el elemento sin problemas. Con unos golpecitos podremos sacar esa pieza en la que se enrolla la cinta y desde aquí podremos introducir el nuevo que hemos comprado. Este punto, aunque parece bastante aparatoso, no tiene nada de complicado y nos ayudará con más de un apuro.

Cambiar la cinta de la persiana

Los problemas también pueden venir por la cinta de la persiana. Si se ha roto debemos cambiarla para que volvamos a hacer uso del conjunto como si nada de esto hubiese pasado. Sacando la cuerda antigua de la polea y después metemos la nueva por el pasacintas del cajón y la acercamos a ésta. Cuando ha llegado a la ranura lateral le hacemos un nudo doble bien fuerte hasta que haga tope y acto seguido damos la cinta al carrete tirando antes de enrollarla a fin de que quede completamente recogida.

Arreglar los topes de una persiana

De todas las averías que podemos tener ésta es una de las más sencillas. Los topes son fáciles de cambiar porque van en la parte exterior de la persiana y normalmente solo con apretarlos ya habremos dado con la solución. Con dos a cada extremo, se colocan en la última lama para que haga tope sobre el resto del producto. Si están muy estropeados lo recomendable es comprar nuevos y hacer un cambio pero como ya hemos advertido solo con ajustarlos puede que demos con el resultado.

¿Es fácil dar con cómo reparar una persiana?

Cuando leemos manuales sobre reparación nos pueden parecer una misión imposible. Si no somos «manitas» o estamos acostumbrados a este tipo de tareas, por mejor que lo expliquemos no vamos a conseguir que te hagas experto en carpintería y/o cerrajería de la noche a la mañana pero siempre podemos aprender cosas nuevas. Saber cómo reparar una persiana nos ayuda a no tener que depender de nadie en el momento en que haya un problema y a salir del paso por nuestro propio pie.

Leyendo tutoriales en Internet o mirando vídeos en Youtube hay personas que se han hecho con cosas que jamás creyeron que iban a ser capaces en su vida y esto resulta gratificante tanto para el que está aprendiendo como para el que enseñan. En el caso de las persianas, nos encontramos ante un elemento fundamental de nuestros hogares y que debemos tener siempre listas. ¿Te gustaría tener lo que hemos dicho pero en la práctica y movimiento? ¡Aquí te dejamos con unos consejos de AKI Bricolaje!